23/8/08

other side of the world.

Tomo a la escritura en función de analgésico mental, psicológico y porque no sentimental. Aprecio como cada letra, de cada palabra; cada palabra de cada oración se va plasmando en la pantalla del monitor, y extrae de mi interior, lo que quiero expresar, casi de una manera imposible. No tengo madera de escritora, no es por modestia, pero si vamos al caso, muchos pueden escribir como yo lo hago en este momento.
Anoche pensaba repetitivas veces “quiero escribir”. Porque siempre en situaciones de extremo agotamiento mental, necesito hacerlo. Pensé en que tanta cosa minima y confusa no podría poder expresarlo de ninguna manera concisa. Después pensé, en qué tendría que escribir, qué era exacta y precisamente lo que estaba agotándome cada segundo más, hasta llegar al punto de verme afligida en los brazos de Romina y Sofía y con gente como Francisco, Ezequiel, Anto, Pablo o Gerónimo, preguntándome qué me pasaba. Y es acá donde preguntaría: ¿Por qué ellos?
Pero no quiero empezar con reclamos de aquellas personas que no estuvieron, porque ya he tenido suficiente decepción de la gente, como para también expresarla por escrito y grabar para siempre ese sentimiento de mierda, en palabras cibernéticas.
Desde que llegué a esa fiesta, todo fue para el carajo. Cuando voy, me echan, cuando voy a comprar, me roban. Y a pesar de que fue algo caótico, si mi mejor amiga no me hubiera distraído teniendo que cuidar de ella, creo que la hubiera pasado peor, teniendo contacto tan cercano con todo lo que me rodeaba. Cuando quise descansar mi mordido y chivado cuerpo, tuve que poner los ojos en cosas que venia temiendo, pero ocultando inconcientemente (o consiente quizás). Y entonces, me hice la brava, la “no me importa”… y me duro lo que dura un suspiro. Porque después de un suspiro, termine ahogándome, gritando y rechazando los abrazos de Romina, de Sofía y de Juan, que mucho creo que no entendía. En aumento y por distintas razones a su comienzo, el llanto fue ascendiendo. En principio fue por verlo, y después por la bronca de estar llorando, de manifestar la importancia que le tengo, en un hecho (llorar) y no solo en palabras. En un hecho que era doloroso. Tenía mucha bronca, no quería llorar, pero tenia que hacerlo, no podía impedirlo por más fuerza que impusiera sobre mí y sobre todo lo demás. Y fue ahí cuando mi mente, y ese aparato que guarda las emociones, sentimientos, la razón, la cordura y la conciencia, empezó a trabajar hasta llegar a un punto en que ya no había nada que pudieran hacer, mas que impedirme mi esfuerzo por dejar de llorar. Y no tuve otro remedio más, que dejar de jorobarme y tratar de bailar, y tratar de cuidar de mi amiga, de bailar con Romina y Sofía, de dejar de rechazar los abrazos de Juan, de reírme de Gerónimo y de Pablo, y de dejar todo así, para después pensar y saber que a fin de cuentas, ya había descargado bastante peso de lo que implicaba su persona en mi. Y claro está, eso también me molestaba, puesto que había llorado por una persona que ya no era mas que una cara bonita y sin aparatos para mi. O eso creí hasta el momento en que terminé llorando como una idiota en el medio de una fiesta que me costo 16 putos pesos (tenía que volver a quejarme de eso)-.
Me volví a sentir como si tuviera 13 años. Siempre me sentí así, desde aquel día en que me di cuenta de que algo pasaba, y no encontré las razones suficientes como para justificarlo, y adapte todo a un cuento de princesas para sentirme más segura, hasta el día de hoy. Me sentí tan chiquita, tan poco capaz de controlar algo así, tan inmadura, insegura y estupida.
Y ahora es como el día después. Estoy en mi casa, no hay nadie mas que mi abuela y mi papá. Escucho música y lo que mas me preocupa, es que tengo muchas pruebas.

18/8/08

fidelio.

Son casi las 4, y me acabo de acordar que mañana tengo que almorzar con mi familia-hogar, es decir mama, papa y hermanas, así que por hoy, seré breve. Hace unos días, cuando le manifestaba a Lu que me molestaba haber hecho mi blog publico, decidí cambiarle el nombre para mantenerlo en secreto. Acá me ven fallando y finalmente creando /o dandole uso a, uno totalmente nuevo, que esconderé a los ojos del resto, exceptuando a un par de personas que forman parte de mi circulo de confianza ::: - Los textos donde no pueda contener mi tipeo tan explicito, donde me vea obligada a dar nombres y apellidos, a manifestar sentimientos que quizás escondería de personas que realmente no me interesa que lo sepan, irán a parar a este espacio, y serán leídos, analizados y criticados por aquellos a quien les confío cada parte de mis pensamientos trogloditas ::: - Será hasta la próxima.